viernes, 13 de septiembre de 2013

On 19:05:00 by MARÍA SERRALBA in    5 comentarios
 Capítulo 1º
 
 
—¡Oh! mi Dios, sí, no, no pares, sigue…si…sigue. Más rápido. -Los gemidos de Amber retumbaban en mis oídos mientras se agarraba a mis hombros con el rostro contraído.
 
—¡Santa mierda!- grité al borde de la liberación . Comencé a penetrarla cada vez más rápido para poder llegar a mi punto máximo y sentirme plenamente lleno.
 
—¡Justin!
 
El grito de Amber es lo que me hizo reaccionar, notando como sus paredes se contraían en torno a mi miembro, y con una última penetración llegué a la cima. Caí encima de ésta sin aplastarla, intentando controlar mi respiración. Pocos segundos después, me quité de encima de la rubia plástica y me levanté de la cama cogiendo mi bóxer tirado por la habitación. Me lo puse notando la mirada de ella en mi espalda desnuda.
 
Cogí mi ropa esparcida por el suelo y me dirigí al baño donde la tiré en el cesto. Saliendo del baño fui hacia mi armario cogiendo unos pares de pantalones de chándal. Girándome sobre mis talones, me encontré con que Amber aun estaba en mi cama.
 
“Joder, joder, seguro que ahora me hace el show de siempre.” -pensé, así que cogí su ropa, y sin ninguna preocupación, se la tiré a la cama.
  
—Ya hemos acabado, así que vístete y márchate.- le dije con un tono serio mirando hacia otro lado.
 
—¿Disculpa?
 
—No me hagas repetírtelo Amber, largo de mi casa. –le susurré, cansado de mantener con ella la misma conversación todos los putos días que teníamos sexo.
 
—No me puedo creer que me estés haciendo esto Justin, puede que a tus putas se lo hagas, pero, ¿a mi? ¡No sabes con quien estas hablando!- grito histérica, cogiendo su ropa y poniéndosela con mala leche. Ya vestida cogió su bolso y salio de mi habitación. Suspirando profundamente, pasé delante de ella hasta llegar a la puerta principal. Una vez allí, abrí la puerta y esperé hasta que saliera de mi casa.. Ella se acerco hacia donde yo estaba e intento besarme, pero antes de que lo hiciera, le hice la famosa forma de la cobra.
 
—Sabes que no, Amber, el polvo me ha encantado, pero solo es eso…, un polvo –me reí sin humor mirando la cara roja de furia de Amber. Me encantaba hacerle rabiar. La idiota, pues no daba por supuesto que me enamoraría de ella.
 
—Serás cab….
 
—Cuida tus palabras nena, no necesito ni tengo ganas de escuchar tu lengua viperina.
 
—Me las pagarás, Justin Evans, me las pagarás muy caro.
 
Dicho esto, salió de mi casa hecha una autentica furia mientras que yo cerraba la puerta y negaba con la cabeza.
 
“Gran noche de sexo, es una pena que esté loca, la pobre” –pensé, mientras cogía el paquete de cigarros del recibidor y subía las escaleras con dirección a mi habitación. Ya en esta, me acosté encima de las sábanas revueltas y me puse un cigarrillo entre mis labios, deslizando el mechero del cajón y encendiéndolo. Dándole una calada, comencé a recordar la gran noche. Sonriendo, lancé el humo hacia el exterior; como me encantaba escuchar a las chicas gritar mi nombre mientras las follaba duro.


 
“Nada mejor que buen sexo antes de dormir.” –me dije sonriendo para mis adentros. Terminando el cigarrillo, lo apagué contra el cenicero de mi mesa de noche. Me metí entre las sabanas y me quede dormido escuchando la soledad de la noche.

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LEITMOTIV DE MARÍA SERRALBA

«La fuerza inagotable que anida en mi interior, es la fuente de la que se nutre mi perseverancia por ver hecho realidad mi único deseo». ©María Serralba

CITAS CÉLEBRES
«Cuando la mente y el cuerpo están en perfecta sintonía, el ser humano es capaz de todo, y cuando esto no es así entonces... se puede esperar cualquier cosa de él» A la sombra de tu piel ©María Serralba
«En un mundo donde todo es sentimiento el sexo que tenga este carecerá de importancia». El Dios del faro ©María Serralba
«Todo el que se ensalza será humillado y el que se humille será ensalzado...» La estrella púrpura ©María Serralba
«Si la inspiración no viene a mí salgo a su encuentro a mitad del camino». ©Sigmud Freud
«Sin los escritores, aun los actos más laudables son de un día» ©José Augusto Trinidad Martínez (Azorín)
«Un autor de historias fingidas escribe el libro que quiere leer y que no encuentra en ninguna parte» ©Augusto Roa Bastos
«Existe una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad o la energía atómica y es, la voluntad» © Albert Einstein