lunes, 17 de junio de 2013

On 18:59:00 by MARÍA SERRALBA in ,    Sin comentarios
Siguiendo en la tónica de ofreceros un fotograma de mi día a día, hoy os voy a contar la historia de TROSKI.
TROSKI es un perrito lanudo de tres años, de raza Yorkshire y mezcla de alguna más que debe saber su madre, pero nadie más. Su pelaje -blanquecino y algodonado-, le da un aspecto de un corderito más que de un perro y si eso fuera poco, lo refuerza su carita de muñeco, pero hasta ahí llegamos con lo de, "qué monada de perrito", ya que TROSKI, con una estatura que no levanta más que un palmo del suelo y dos de largo, hasta hace dos semanas era un verdadero tigre de Bengala -dicho por su amo-, un animalito anti-social, con muy malas pulgas y un marcador de territorio nato -ya me entendéis-, así que su dueño nunca quería sacarlo de paseo por el jaleo que armaba.
En el caso de Vinni -mi perro-, a pesar de su tamaño -un palmo del suelo y otros dos de largo- siempre va en contra de lo racional, es decir, que menos con perritos de su estatura, suele relacionarse con perros muuuuucho mayores que él, digamos que su ranking abarca desde pastores alemanes, huskies, hasta San Bernardos; como veis, es un intrépido de narices, pero lo cierto es que se lleva genial con ellos, a pesar de que cada vez que le veo jugar con esos gigantes, y tumbarse en el suelo cuando alguno le empuja con su pezuña, se me haga un nudo en la garganta y otro en el estómago y no hago más que pensar que, en cuestión de segundos, tendré que salir de allí con un picadillo de perro atado a una correa. Pero menos mal que de ahí no pasan a mayores, pues bien, centrándonos en TROSKI, como ya os he dicho, hasta hace una semana el jugar con Vinni hubiese sido materialmente imposible porque literalmente, se lo hubiese comido, y eso que son del mismo tamaño.
El que tiene mascotas sabe de lo que le hablo. Para uno, la suya siempre es bueniiiisima, y en el caso de dueños de perros, lo habitual cuando ves otro en tu camino, es tantear primero al "amigo" y luego, intentar un precavido acercamiento para ver la reacción de este, mientras los dueños formulan algunas preguntas, saludos, etc.. Os aconsejo NO fiarse nunca del típico comentario: ¡Tranquila, que no hace nada!, porque yo viví esa experiencia en primera persona, y en cuestión de segundos, Vinni y yo, nos vimos "arropados" por un Dogo, quien nos regaló un generoso saludo plantándose ante nosotros cual alto era, para terminar dándome un lametón en mi cara que de poco, me borra el maquillaje de todo un mes, y hasta que descubrí que el ¡tranquila, que no hace nada! era de verdad, ni os cuento como temblaba mi cuerpo, aunque está claro que siempre hay excepciones.
El temido encuentro con TROSKI no ha sido igual, más bien éste, ha pasado olímpicamente de nosotros. Su dueño, apenado, me ha narrado su historia. Al parecer lo rescató de un contenedor de basura junto a sus 4 hermanas. Él era el más pequeñito de todos, de hecho, cuando los recogió, gestionó que alguien los adoptara y las primeras en encontrar dueño fueron las hembras, mientras que a TROSKI, nadie lo quería por su aspecto enclenque, y el hombre, ya tenían una perra adulta y no querían más perros en casa.
"Me dio tanta pena que nadie lo quisiera...", me ha dicho el hombre, pero al fin encontré a una persona, aunque el mismo día que se lo iba a entregar noté algo aquí dentro -me ha señalado en la parte del corazón-, así que le dije a la chica que no, que yo me lo quedaría y ya lo ve, que bonito es, ¿verdad?, y si lo ve con mi perra, eso era digno de ver lo bien que se llevaban, parecían madre e hijo de verdad, pero ahora no sé que le pasa. Dicen que los animales son solo eso, animales, y que no sienten como las personas, pero TROSKI, desde que perdió a su madre adoptiva, no es el mismo, ha cambiado tanto que incluso echamos de menos sus ladridos insoportables y sus arrebatos de nervios durante los cuales, solía romper la bolsa de basura de la cocina, ahora, mírelo usted misma, parece como si no fuese él, incluso se ha hecho sociable y aguanta todas las cosas que le hacen los demás perros sin rechistar y, eso, me preocupa; ¿será porque echa de menos a su madre?
-Yo creo que las personas y los animales no somos tan diferentes en realidad -le he dicho-. Cuando perdemos a un ser querido, parece que algo dentro de nosotros también cambia, quizás sea, que no sepamos con qué llenar ese gran vacío.

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LEITMOTIV DE MARÍA SERRALBA

«La fuerza inagotable que anida en mi interior, es la fuente de la que se nutre mi perseverancia por ver hecho realidad mi único deseo». ©María Serralba

CITAS CÉLEBRES
«Cuando la mente y el cuerpo están en perfecta sintonía, el ser humano es capaz de todo, y cuando esto no es así entonces... se puede esperar cualquier cosa de él» A la sombra de tu piel ©María Serralba
«En un mundo donde todo es sentimiento el sexo que tenga este carecerá de importancia». El Dios del faro ©María Serralba
«Todo el que se ensalza será humillado y el que se humille será ensalzado...» La estrella púrpura ©María Serralba
«Si la inspiración no viene a mí salgo a su encuentro a mitad del camino». ©Sigmud Freud
«Sin los escritores, aun los actos más laudables son de un día» ©José Augusto Trinidad Martínez (Azorín)
«Un autor de historias fingidas escribe el libro que quiere leer y que no encuentra en ninguna parte» ©Augusto Roa Bastos
«Existe una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad o la energía atómica y es, la voluntad» © Albert Einstein