domingo, 17 de febrero de 2013

On 21:33:00 by MARÍA SERRALBA in    Sin comentarios
Cuando conocí a Encarna lo primero que pensé fue, que tenía ante mí a una mujer desauciada de la Sociedad, a la cual nadie había mirado desde hacía años y menos, descubierto que en su acorazado interior albergaba una valiosísimaa virtud, la sinceridad.

Mi avidez por escuchar nuevas e interesantes historias y su necesidad casi agónica por comunicarse con algún ser vivo que no fueran sus gastos, nos hizo conectar al instante.

La charla se inició con su alusión a que, la mujer, estaba mejor soltera si no encontraba a un hombre que la amara de verdad, eso nos hizo desgranar la conversación hasta llegar a la conclusión de que a las dos nos gustaba el actor de Hollywood, Gary Cooper, eso sí, con una notable diferencia de edad por ambas partes ya que en mi memoria, dicho personaje tan solo lo recordaba actuando en películas en blanco y negro, mientras que para ella, Gary era el hombre de su vida, el amor que siempre había añorado y que nunca tuvo.

"Me sé de memoria toda su biografía" -me dijo, entusiasta y convencida, y si me quedaba alguna duda de ello, año por año me fue narrando la trayectoria de este "Don Juan" del celuloide con todo lujo de detalles. Los nombres de su esposa, hijas y amantes los mencionaba como si se tratara de vecinas o amigas del barrio, como si las hubiera tomado café con ellas el día anterior. Cuando llegó al año en que Gary se convirtió al catolicismo, los ojos se le llenaron de lágrimas por la emoción, y cuando llegamos a la fecha de su fallecimiento, exhaló un lánguido suspiro y cambiando abruptamente de temática, pasó a narrarme los motivos por los cuales había decidido abandonar España y marcharse a trabajar a Alemania.

Perteneciente a una e familia con cierta posición social, Encarna había crecido sana y fuerte entre siete hermanos, aunque debido a la guerra, tan solo pudo escolarizarse tres años, al cuarto, su madre quedó viuda y todos se pusieron a trabajar para sobrevivir. De tener una infancia dulce y de color de rosa, pasó a ser sumamente desdichada. Su decisión de marchar a otro país vino a la par que su mayoría de edad. Alemania por aquel entonces le brindaba el equilibrio que ella esperaba que tuviese todo país, e hizo lo indecible para ser admitida con el grupo de trabajadores que serían destinados a una de las fábricas más productivas en la confección de componentes para electrodomésticos.

"Ellos vinieron a hacernos muchos reconocimientos médicos, no querían preñadas y no se fiaban de que pudiéramos pegarles cualquier enfermedad y yo, como comprenderás, no tuve más remedio que decirles que tenía el período, así me libré de que me revisaran por ahí" -me confesó con cierto pudor.

El temor de Encarna por que todos los que estaban en las dependencias de la enfermería de inmigración se dieran cuenta de que ella, a pesar de sus años, todavía era virgen, superaba en mucho su temor por el total desconocimiento del idioma y su analfabetismo. Encarna estuvo treinta años en aquel país, trabajó a deshoras limpiando casas particulares, labor que alternaba con los turnos de la fábrica, y su única obsesión en todos aquellos años fue simplemente comportarse como una honrada ciudadana y que nadie pudiese decir nunca nada malo de ella.

"Tengo 79 años y sigo enamorada de este caballero, porque Gary era eso, todo un caballero" -me dijo, mientras sus ojos se agradaban al contemplar una fotografía de su ídolo. Toda una vida amando a un hombre que no le pertenecía le hizo mantenerse firme ante las "tentaciones de la carne", como ella llamaba a las constantes propuestas de amor e incluso de matrimonio que recibió de los jóvenes que pasaron por su vida.

María Serralba

0 comentarios:

Publicar un comentario

Su comentario se publicará tras la aprobación del administrador del blog.

LEITMOTIV DE MARÍA SERRALBA

«La fuerza inagotable que anida en mi interior, es la fuente de la que se nutre mi perseverancia por ver hecho realidad mi único deseo». ©María Serralba

CITAS CÉLEBRES
«Cuando la mente y el cuerpo están en perfecta sintonía, el ser humano es capaz de todo, y cuando esto no es así entonces... se puede esperar cualquier cosa de él» A la sombra de tu piel ©María Serralba
«En un mundo donde todo es sentimiento el sexo que tenga este carecerá de importancia». El Dios del faro ©María Serralba
«Todo el que se ensalza será humillado y el que se humille será ensalzado...» La estrella púrpura ©María Serralba
«Si la inspiración no viene a mí salgo a su encuentro a mitad del camino». ©Sigmud Freud
«Sin los escritores, aun los actos más laudables son de un día» ©José Augusto Trinidad Martínez (Azorín)
«Un autor de historias fingidas escribe el libro que quiere leer y que no encuentra en ninguna parte» ©Augusto Roa Bastos
«Existe una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad o la energía atómica y es, la voluntad» © Albert Einstein