lunes, 7 de enero de 2013

On 15:34:00 by MARÍA SERRALBA in

En estas fechas navideñas he sido una de tantos millones de personas en cumplir con la tradición de, en la noche de reyes, tomar el roscón mojado en un recipiente repleto hasta los mismos bordes de un espeso, brillante y aromático chocolate a la taza basado en una centenaria receta familiar; antes de ello siempre aconsejo, esconder la báscula de baño en algún lugar lo más recóndito y olvidado de la casa y no sacarla hasta tres meses después, cuando uno se sienta ya recuperado.

 El roscón de este año llevaba una sorpresa añadida y era un hermoso mensaje confeccionado por la esposa de Fernando, el propietario y maestro pastelero de uno de los establecimientos más reconocidos de Novelda en dicha elaboración.

En cuanto a los detalles y adornos navideños, los ha habido de todo tipo que se han visto esparcidos por las casas con mayor o menor profusión pero sobre todo destacar que han sido puestos con gran cariño para recordarnos un año más estas entrañables fechas.

LEITMOTIV DE MARÍA SERRALBA

«La fuerza inagotable que anida en mi interior, es la fuente de la que se nutre mi perseverancia por ver hecho realidad mi único deseo». ©María Serralba

CITAS CÉLEBRES
«Cuando la mente y el cuerpo están en perfecta sintonía, el ser humano es capaz de todo, y cuando esto no es así entonces... se puede esperar cualquier cosa de él» A la sombra de tu piel ©María Serralba
«En un mundo donde todo es sentimiento el sexo que tenga este carecerá de importancia». El Dios del faro ©María Serralba
«Todo el que se ensalza será humillado y el que se humille será ensalzado...» La estrella púrpura ©María Serralba
«Si la inspiración no viene a mí salgo a su encuentro a mitad del camino». ©Sigmud Freud
«Sin los escritores, aun los actos más laudables son de un día» ©José Augusto Trinidad Martínez (Azorín)
«Un autor de historias fingidas escribe el libro que quiere leer y que no encuentra en ninguna parte» ©Augusto Roa Bastos
«Existe una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad o la energía atómica y es, la voluntad» © Albert Einstein