sábado, 29 de marzo de 2014

On 0:02:00 by MARÍA SERRALBA in ,    Sin comentarios
Menos mal que no seguimos a pies juntillas algunos dichos del refranero español, como por ejemplo, ese que dice: “Agua que no has de beber, déjala correr”.
Tal y como se han puesto hoy en día las cosas, el consumo de agua en algunas comunidades autónomas está excediendo en mucho las posibilidades de sus recursos, aunque en otros tiempos de bonanza, muchos recordamos con añoranza cuando nuestros padres nos llevaban, como si se tratase de una excursión repleta de magia, a ver los pantanos; esos lugares que parecían mares acotados. Ahora, muchos de esos “mares” tan solo llevan un ínfimo caudal, y ya no son paisaje para los imprudentes y temerarios deportistas de motos de agua, ni para los pescadores de tumbona, caña y bocata.
   Había zonas de España donde en época de sequía, se daba hasta las gracias al comentarista del tiempo por haberse equivocado en sus predicciones y, en otras, sin embargo, debido a las intensas lluvias,  no había más remedio que reventar los diques para que el exceso de agua acumulada saliese a borbotones por las rampas de las presas. Pero en la actualidad ni lo uno ni lo otro influye cuando nos llega la factura del agua, por eso, cuando escucho ese dicho, no puedo dejar de pensar que: “agua que no has de beber, mejor no la dejes correr y embotéllala, que algún día la necesitarás”.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Su comentario se publicará tras la aprobación del administrador del blog.