jueves, 13 de febrero de 2014

On 15:50:00 by MARÍA SERRALBA in    Sin comentarios
¿Sabéis de la existencia de alguna civilización que no haya tenido su propio mercado?
 
En sociología se dice que es bueno que los seres se relacionen es espacios distintos a los que conforman su entorno habitual, y entendemos por "habitual" a su trabajo u hogar, por ello, en  todas las etapas de la Humanidad ha habido siempre un día importantísimo que a pesar de no estar marcado en el calendario como festividad, ha sido respetado y muy tenido en cuenta por todos, me estoy refiriendo a los días de mercado.
 
El papel de los mercados en todas las culturas, tanto antiguas como actuales, ha supuesto un paréntesis en la actividad del día a día de sus individuos y además, ha potenciado en gran medida las relaciones humanas, pero hagamos un breve recorrido por esos espacios comunes que a su vez no pertenecen a nadie.
 
El concepto de mercado tiene varias connotaciones y sobre todo diversidad. Los hay especializados, rurales, artesanales e incluso fluviales, pero también existen los macro mercados, un micro mundo donde  se puede encontrar de todo y donde el comprador pasa de ser un individuo con nombre y apellidos a un código de barras. Pero, ¿qué os parece si mejor os muestro cada uno de ellos?
 
Iniciemos nuestro recorrido por los mercados de la antigüedad. En la prehistoria, el concepto de mercado no se tenía tal cual, entre otras cosas por que los núcleos con actividad humana eran escasos, por ello cada individuo aportaba a la comunidad un bien y ese bien era compartido entre todos.
 
Con el tiempo y el descubrimiento de otras tribus, se inició lo que podríamos llamar trueque, la necesidades de unos y los excesos de existencias de otros, se ponían en común y se realizaba dicha operación. Pero poco a poco y con el aumento de la población, esos "trueques" fueron alcanzando mayor relevancia e incluso, llegaron a ser moneda de cambio a la hora de adquirir esposas y propiedades que se encontrasen en lugares más ventajosos.
 
En la Antigua Roma ya se tenía conciencia de que el espacio asignado al mercado no era solo para exponer alimentos y poco más, en aquel entonces se empleaba para hacer todo tipo de transacciones comerciales, ya fueran de esclavos, alimentos, objetos, gladiadores y un larguísimo etcétera que le dotaban de un encanto irresistible y que era prácticamente lo que generaba la vida de una comunidad.
 
En la Edad Media, los mercados también eran empleados para el lucimiento de atracciones circenses, escribas espontáneos, trovadores y artesanos ambulantes que ponían a merced de los ciudadanos del lugar sus habilidades. Tanto en ese como en los períodos anteriores, el intercambio cultural y de conocimientos fue fundamental para saber que el Mundo no terminaba en los muros de esa ciudad, si no que se encontraba en constante expansión.
 
En los viajes que he realizado, siempre me he dejado un día libre para experimentar el  que yo llamo "efecto mercado". Una rápida ojeada a esos lugares te da muchas pistas de cómo son sus gentes, sus hábitos alimenticios, su cultura y sobre todo su economía.
 
A continuación os voy a mostrar una serie de mercados que he elegido al azar y que creo que definen muy bien lo anteriormente expuesto.
 
MERCADO URBANO O CALLEJERO
 
Como bien lo indica su enunciado, es aquel que se realiza en la calle. Por lo general suele estar presente en todas las ciudades y es el más habitual.
 
 
 
 
 
Dentro de sus variedades podemos encontrarnos con el típico, instalado a lo ancho y largo de una calle transitada por vehículos durante los días normales y por peatones, los días de mercado. Los improvisados puestos ofrecen en pequeñas cantidades sus productos y en cuestión de precios no hay regulación, es el mismo propietario de cada puesto el que indica que precio ha de tener cada producto, lo cual produce un alto índice de competitividad entre los mismos tenderos y que se dispare la ley de la oferta y la demanda y lo que es mejor aun, la del regateo.  
 
Mercado Nakasero de agricultores - Uganda

El mercado nocturno de Luang Prabang al atardecer
Mercado nocturno de Luang Prabang - Laos

Mercado de CHINATOWN - Singapur
Otro tipo de mercados son los que se encuentran en recintos cerrados. En ocasiones comparten espacio con los escaparates de establecimientos creando todo ello una gran actividad y en consecuencia, generando una gran afluencia de público.
 
Mercado Gran Bazar - Estambul

 Pero los que han servido a sus países, no solo como núcleos comerciales, sino que también han aportado una gran fuente de ingresos a nivel turístico han sido los mercados fluviales. Su peculiar forma de realizar las transacciones comerciales los hacen únicos en el mundo.

Mercado flotante de Tailandia

 
 
 
Como peculiares podemos también mencionar los que se han integrado de tal forma en la actividad diaria de una ciudad, que permanecen indiferentes incluso, ante el inminente paso de un tren.
 
TALAD ROM HOOP - Tailandia
El más peligroso del mundo
 
Pero los hay también famosos ya que han sido escenarios de algunas conocidas películas como "Notting Hill" y "La bruja novata", ese es el caso de Portobello Road en Inglaterra. 
 

 
Pero mejor os ofrezco la visita guiada y extensa de mi buen amigo John Finch donde se ofrece en la actualidad la visión de este carismático mercado.


 

Los 5 mercados callejeros más interesantes del mundo
PORTOBELLO ROAD - Inglaterra
Cada mercado tiene su encanto, todo depende de lo que busque el visitante. Los especializados a su vez, garantizan un alto índice de calidad de sus producto en contra posición de los urbanos, donde la materia prima en muchas ocasiones evade los controles mas elementales de sanidad.
 
Rotterdam Market Hall - Rotterdam

 Bueno, amigos, espero que os haya gustado este paseo por los mercados, por cierto, he de dejaros que pensándolo bien, me olvidé que tenía que ir a comprar unas cosillas.
 

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