jueves, 14 de febrero de 2013

On 12:43:00 by MARÍA SERRALBA in    2 comentarios
UN ENCARGO POR AMOR - María Serralba
Premiado con Accesit en el II Certamen Poético Núme Comunidad Valenciana 2012

Me pediste que te hiciera un poema con mis besos,
y con sangre de mis venas te escribiera mis anhelos, así pues,
cerré mis ojos a este mundo traicionero, e invitando al pensamiento,
recordé, el brillar de tu mirada,
el fruncir de tu entrecejo y esa risa rectilínea que deshacía mis huesos.

El aroma del perfume tras rozarse nuestros cuerpos me invitó, cual navegante,

a surcar con mi velero el contorno de tu boca,
y descender por tu cuello,
y llegarte al corazón,
y a ese extraño mecanismo cuyo sueño reprimido a ambos nos animaba a luchar contra el destino.

Me envolviste en tus caricias,
en tu piel,
y entre tu pelo ensortijé mi sonrisa para decirte un “te quiero”,
con mirada soñadora,
con labios de terciopelo,
con temor por ser mujer,
me presté a tus deseos sin medir las consecuencias,
sin tener en cuenta el fuego que el ardor de tus caricias produciría en mi cuerpo.

Y guiada por mis dedos, dibujé con la ilusión el contorno de tu cuerpo,

y todas nuestras palabras las fundí en mil sonetos para darles un vocablo que pareciese sincero,
borrando así del entorno, lo banal, lo traicionero que tan solo emponzoñaba este estado tan etéreo.

Me pediste que te hiciera un poema con mis besos,

y con sangre de mis venas te escribiera mis anhelos, así pues,
abrí mi alma a este nuevo sentimiento que anida en mi corazón,
y olvidando mis complejos, te mostré tal como soy,
humana, débil, queriendo vivir contigo este amor tan verdadero que inunda mi amanecer de un gemido placentero.

Y anhelando cada hora que estaba sin respirar el aliento de tu boca,

las fundí con oro fino en un precioso collar,
con perlas grandes y hermosas de belleza sin igual,
para luego desgranarlas, una a una, en soledad,
y esparcirlas por mi almohada, y así volverte a soñar,
y sentirme enamorada y olvidar mi soledad.

Cuando sentí tu mirada posarse tierna y ufana en el canal de mi espalda,

se disipó con tu voz el atisbo de pudor que todavía quedaba en mi sonrisa de niña,
y cruel, lo hiciste volar, presto, veloz, sin tardanza,
a encontrar en tus caricias el sustento que anhelaba,
cicatrizando mi herida de rencor por tu tardanza.

Al murmurarme en silencio promesa encadenadas que nuestro amor era eterno,

se concentró en mi garganta un nudo que estranguló toda sospecha creada de que tú,
ya no eras mío y que yo,
ya no llenaba esa parte de tu vida que dijiste que añorabas.

Me pediste que te hiciera un poema con mis besos,

y con sangre de mis venas te escribiera mis anhelos, así pues,
tras unas frases rimadas con cariño y mucho esmero,
te escribo con mil palabras, lo que pedias ayer,
un encargo por amor,
en tercetos y en cuartetos y con rimas sincopadas con palabras de mujer que me salen de muy dentro.

©María Serralba

2 comentarios:

  1. Lo leo y lo leo y me doy cuenta que su lectura lleva música. ¡Precioso!

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  2. Gracias Amor por tus palabras, lo cierto es que cuando lo hice pensé en esa mujer, enamorada hasta los huesos, que vive a la espera de su ser amado, quizás por ello te parezca estar escuchando música mientras estás siendo arrastrada con la lectura de los versos.

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