domingo, 2 de diciembre de 2012

On 0:07:00 by MARÍA SERRALBA in ,
Hola, María, soy Fulgencio Munuera, Presidente del Club Atlético Carmencita. Ayer tarde acabé de leer tu libro A LA SOMBRA DE TU PIEL, (bueno, no sé si leer o devorar). He buscado cualquier hueco, cualquier tiempo libre para poder leerlo, porque me enganchó su lectura desde el principio. Siempre quería leer un poco más, quería saber un poco más. La lectura ha sido fluida y cómoda.
Supongo que de pequeña en lengua sacarías buenas notas cuando tocase describir algo, porque las descripciones de los personajes, de los lugares, de la vestimenta, o de cómo van arreglados, o como está algo decorado, es tan meticuloso que te permite verlo, sentirlo, vivirlo como un "voyeur" mudo que estuviera presente. Conforme avanza la lectura empiezas a hacerte suposiciones. A veces piensas que van en la buena línea, aunque sabes disfrazarlo para que no sea tan evidente y no se tenga tan claro, y cuando llegas al momento en el que te das cuenta de que tus presentimientos son ciertos, entonces... le das la vuelta al calcetín y pones esas últimas 20 páginas de desenlace que te dejan fuera de juego, porque no te lo esperas. Pero es más, llegas al final de la novela y entonces te deja K.O. dándome la impresión de que me he perdido en alguna parte del libro, que algo he pasado por alto que me hace no comprender bien el final y de hecho, volví a leer el principio intentando buscar una explicación a ese IMPACTANTE (por inesperado) final.

Ha sido una semana intensa de lectura. En ese sentido por lo que a mí respecta puedes estar orgullosa de tu trabajo, María. Cuando lees un libro normalmente no conoces al autor sino de referencias, por ser alguien muy conocido por los medios de comunicación, o por la historia de la literatura y, valoras su talento, su buen escribir, su capacidad de enganchar y atrapar al lector, pero en este caso es distinto porque he leído un libro que me ha atrapado, que me ha hecho sentir admiración por lo bien escrito que está (descripciones, personajes, trama, ...), lo que quiero decir con esto es que si este libro lo firmara un renombrado de la literatura sería Premio Planeta; injusticias de la vida. Por eso creo que tu novela está a la altura de los buenos libros y merece ser leído (y disfrutado). Y por supuesto quedo a la espera de tu siguiente novela, para seguir disfrutando con su lectura.
A modo de curiosidad, suelo leer todo lo que puedo y luego, hago una pequeña ficha de cada libro poniéndole una calificación del 1 a 5 estrellas, este tuyo es el que hace el nº 18 que he leído este año y le he puesto entre 3 y 4 estrellas, aunque ello no significa que no sea bueno, pero así seguirás luchando hasta alcanzar la perfección y a nosotros, haciéndonos disfrutar con tus nuevas creaciones.
Recibe mi más sincera y admirada enhorabuena por esta gran opera prima. Siempre he admirado a quien es capaz de "juntar" letras y conseguir transmitir sentimientos, emociones, vivencias, aventuras... y tú, para mi has entrado en ese privilegiado mundo.
Felicidades. Saludos.
Fulgencio M.



LEITMOTIV DE MARÍA SERRALBA

«La fuerza inagotable que anida en mi interior, es la fuente de la que se nutre mi perseverancia por ver hecho realidad mi único deseo». ©María Serralba

CITAS CÉLEBRES
«Cuando la mente y el cuerpo están en perfecta sintonía, el ser humano es capaz de todo, y cuando esto no es así entonces... se puede esperar cualquier cosa de él» A la sombra de tu piel ©María Serralba
«En un mundo donde todo es sentimiento el sexo que tenga este carecerá de importancia». El Dios del faro ©María Serralba
«Todo el que se ensalza será humillado y el que se humille será ensalzado...» La estrella púrpura ©María Serralba
«Si la inspiración no viene a mí salgo a su encuentro a mitad del camino». ©Sigmud Freud
«Sin los escritores, aun los actos más laudables son de un día» ©José Augusto Trinidad Martínez (Azorín)
«Un autor de historias fingidas escribe el libro que quiere leer y que no encuentra en ninguna parte» ©Augusto Roa Bastos
«Existe una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad o la energía atómica y es, la voluntad» © Albert Einstein