martes, 25 de septiembre de 2012

On 17:52:00 by MARÍA SERRALBA in    Sin comentarios
Como entra el Otoño, sigamos pues con poesías inspiradas en esta estación, aunque sea en forma de receta de una tarta, "la nogalesa".

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Entre todos los presentes que me dejara mi madre,
después de la vida misma,
estaba un coleccionable de recetas de comidas,
que pulcramente guardaba entre tarros de cocina.

En sus hojas del color de la amarilla vainilla,
se encontraba esta receta,
que a todos les deleitaba cuando dejaban atrás,
las veraniegas comidas y entraban en el otoño,
y sus guisos, y estofados, y platos de cucharilla.

Si quieren pues sus mercedes, el saber de qué se trata,
tomen lápiz y papel,
que dictaré pauta a pauta esta sencilla receta,
que se hace sin saber, con bastante sencillez, y una ligera presteza.

Tomando de referencia la medida de doscientos,
preparemos todo antes para poderlo agregar, sin demora, al compuesto.
en un bol considerable, verter según voy diciendo,
una a una las mesuras, o bien, quien quiera,
hacerlo sin orden y sin concierto.

¿INGREDIENTES? allá van, anotadlos con esmero:
La harina, bien tamizada,
La azúcar, bien removiendo,
Mantequilla, de la suave y que no tenga salero,
Las nueces, hasta 200, extraerlas de su encierro,
reservando las más lindas para el adorno final,
y moliendo las más chicas para también re-mezclar.
1 sola cucharilla de polvo de levadura
será más que suficiente para subir el compuesto.

¿Y qué hacer con los dos huevos?, muchas se preguntarán.
 Pues sencilla es la respuesta,
separemos antes clara de las dos nutridas yemas,
y batámoslas al punto de la nieve de la sierra.

Las yemas, también al bol, para unirse a esta fiesta.
envolviendo con cariño la clara suave y espesa,
desde abajo hacia arriba, como las olas serenas que arriban hasta la orilla,
y de paso evitar que se convierta en tortilla.

Rebañar un recipiente con un tris de mantequilla,
untando bien sus paredes,
y el fondo, que, aunque no brilla,
puede ser todo un desastre si la masa te la pilla.

 Verter en él el compuesto y adornarlo por encima,
con las porciones de nueces, las más hermosas y lindas,
y de remate final, cubrirlo bien por encima con coñac recién quemado,
una pizquilla de azúcar y unas gotitas de agüilla,
sobre todo en las esquinas, que quede bien rebañado, así, parecerá que brilla.

Después, meterlo en el horno, a 190 grados,
en cuestión de media hora, lo tendremos terminado.
mientras, poner un mantel, de hilo fino y bordado,
con puntos de filtiré, de vainica o macramé,
y un bello juego de té, o café, según el caso.

Desmoldar al enfriarse y posar sobre una blonda,
regia, fina y elegante que le sirva de soporte,
y ahora queda esperar y disfrutar el momento entorno a una tertulia,
donde seguro dirán: ¡Cómo está la nogalesa!, ¿me la puedes explicar?
y a todos sorprenderás todavía aún más,
cuando enseñes la receta escrita como un poema.
©María Serralba

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LEITMOTIV DE MARÍA SERRALBA

«La fuerza inagotable que anida en mi interior, es la fuente de la que se nutre mi perseverancia por ver hecho realidad mi único deseo». ©María Serralba

CITAS CÉLEBRES
«Cuando la mente y el cuerpo están en perfecta sintonía, el ser humano es capaz de todo, y cuando esto no es así entonces... se puede esperar cualquier cosa de él» A la sombra de tu piel ©María Serralba
«En un mundo donde todo es sentimiento el sexo que tenga este carecerá de importancia». El Dios del faro ©María Serralba
«Todo el que se ensalza será humillado y el que se humille será ensalzado...» La estrella púrpura ©María Serralba
«Si la inspiración no viene a mí salgo a su encuentro a mitad del camino». ©Sigmud Freud
«Sin los escritores, aun los actos más laudables son de un día» ©José Augusto Trinidad Martínez (Azorín)
«Un autor de historias fingidas escribe el libro que quiere leer y que no encuentra en ninguna parte» ©Augusto Roa Bastos
«Existe una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad o la energía atómica y es, la voluntad» © Albert Einstein