domingo, 1 de marzo de 2015
On marzo 01, 2015 by María Serralba in AGENDA, Baúl recuerdos, Blog antiguo, InfoBlog, LA TRASTIENDA, Publicaciones, Ventana Cultural Sin comentarios
El pasado Jueves 26 de Febrero, tuvo lugar en mi agenda literaria un encuentro un tanto atípico, y lo califico como tal, ya que no suelo acudir a ningún establecimiento de esta clase para hablar sobre mis trabajos, pero hice una excepción con Café Garbí a raíz de la invitación expresa de su propietaria, Mary Conchi del Camino, y de su Club de Lectura, que hace unos días han tenido la oportunidad de leer uno de mis micro relatos titulado: «DELIRIOS DE UN MAQUINISTA».
Durante la agradable velada, tuve la oportunidad de escuchar a algunos de sus miembros (Paqui, Luisa, Conchi, Fernando, Mª José y Samuel) comentar a cerca del mismo, llegando a la conclusión de que siempre, es enriquecedor escuchar la opinión de otros sobre el trabajo de uno mismo, ya que suelen encontrar matices que incluso, ni tú mismo, los pensaste cuando lo escribías.
Comentarios como por ejemplo:
- Tiene un rico uso en adjetivos, los cuales enriquecen en mayor medida el relato.
- Bien puntualizado; circunstancia que nos ha facilitado la lectura del mismo sin trabas.
- Fluidez en el estilo.
- La riqueza descrita te hace vivirlo.
- Historia con moraleja:
- Aviso subliminal:
«Durante su lectura, me hizo recordar el accidente del AVE, lo curioso es que desde que se escribió el relato (año 2003), a cuando ocurrió dicho suceso (año 2014), existe un paréntesis de doce años» Paqui Villalonga.
«Lo importante de este relato no es el accidente en sí, sino la búsqueda de sí mismo del maquinista para liberarse del sentido de culpabilidad que le embarga al saber lo ocurrido». Fernando Flores.
«Ante una situación así, tan tremenda, ¿debería el ser humano ser más frío y reaccionar de otra forma, en lugar de dejarse llevar por los sentimientos? Mary Conchi.
Como podéis observar por algunos de los comentarios, resultaron dos horas muy fructíferas ya que, para mi satisfacción, me di cuenta que el texto había calado hondo en todos los presentes hasta el punto, de querer desmenuzar cada uno de sus momentos.

Al finalizar la puesta en común, tuve la oportunidad de informarles, a grandes rasgos, sobre mis otras líneas de trabajo y mi faceta solidaria. Me alegra saber que ellos también disfrutaron de mi compañía.

Gracias a todos por haber querido compartir conmigo esta velada literaria, y a Café Garbí, por darme dicha oportunidad.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


0 comments:
Publicar un comentario
Su comentario se publicará tras la aprobación del administrador del blog.