viernes, 18 de abril de 2014
JUEVES SANTO, un día para recordar por su sencillez pero al mismo tiempo, por esa sensación extraña de recogimiento que invita al silencio.
Señor, aunque no merezco
que tú escuches mi quejido,
por la muerte que has sufrido,
escucha lo que te ofrezco
y escucha lo que te pido.
A ofrecerte, Señor, vengo
mi ser, mi vida, mi amor,
mi alegría, mi dolor;
cuanto puedo y cuanto tengo;
Y a cambio de esta alma llena
de amor que vengo a ofrecerte,
dame una vida serena
y una muerta santa y buena...
¡Cristo de la Buena Muerte!
José María Pemán
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Me ha gustado mucho el reportaje y se ve muy emotivo. Muy guapa ataviada según la costumbre y para la ocasión, realmente solemne.
ResponderEliminarAbrazos
Rosa