jueves, 13 de septiembre de 2012

On septiembre 13, 2012 by MARÍA SERRALBA in    Sin comentarios
Hay momento en la vida en que sobran las palabras, pero yo creo que estas, son siempre precisas, sobre todo en esos momentos donde se sienten sinceras y salen de muy dentro, abriéndote el corazón con llagas al frío y gélido invierno. Este poema lo he hecho en memoria de D. Antonio Carbonell Campos, por el que sentía aprecio al igual que lo siento por su familia, y que ha falleció hoy, 13 de Septiembre de 2012 (D. e P.).


HACE TIEMPO QUE NO LLORO

Hace tiempo que no lloro y hoy lo hice por tu padre,
el hombre tierno y afable que con su dulce mirar,
te contaba mil historias de su huerta y su bancal,
de sus cosechas floridas, de la azada que no iba y que debía arreglar,
o de la lluvia maldita que no quería parar y que todo lo anegaba,
o el sol, que muy generoso resecaba hasta la vid, llenándola de rastrojos.

Hace tiempo que no lloro y hoy lo hice en soledad,
al pasar por el casino y ver que todo está igual,
aunque su banco vacío nadie lo quiere ocupar,
todos piensan que Antonio, pronto se recobrará,
todavía no lo saben, que él, nunca volverá.

Hace tiempo que no lloro y hoy lo hice por tu padre,
al ver que gente del pueblo lo velaba por las calles,
y sonando las campanas de San Pedro, a media tarde,
su familia afligida, le rezó dos padres nuestros y también un Dios te salve.

Hace tiempo que no lloro y hoy lo hice en soledad,
al leer la triste esquela que dejaron en el bar,
y pensé: “que poco queda del que tanto llegó a dar,
a un pueblo que con orgullo, hoy lo quiere acompañar”.

Hace tiempo que no lloro y hoy lo hice por tu padre,
y sentí también tu pena, silenciosa y agonizante,
que ocultabas bajo el rostro del hijo, tierno y amable,
dando cariño a su hermana y consolando a su madre.

Hace tiempo que no lloro y hoy lo hice en soledad,
al pensar en las personas que se marchan de esta vida para no volver jamás.
  
©María Serralba