viernes, 28 de septiembre de 2012

On septiembre 28, 2012 by MARÍA SERRALBA in    Sin comentarios
Que malo es sentir celos, pero cuando los sentimientos están en juego, el ser humano es capaz de todo.
LOS CELOS Y SUS MIL FORMAS
Como mareas, los sentí como mareas al arribar a mi orilla,
y envolverme entre su espuma, negra, turbia, embravecida,
y cegarme por completo,
y querer en la deriva pasar toda mi existencia sin tu amor, sin tus caricias.

Como puñales, los sentí como puñales desgarrarme todo el pecho,
y borrar de mi memoria, cada minuto y recuerdo,
y susurrarme al oído palabras, pero de acero,
las mismas que te escuchaba cuando perdida en tu lecho,
me mecía cadenciosa con el vaivén de tu cuerpo.

Como tormentas, los sentí como tormentas cubriendo mi bello cielo,
convirtiendo mi Universo en un lugar, frío y yermo,
donde ya no había soles saliendo del horizonte,
ni un sencillo arco iris, pintándolo de colores,
ni estrellas que, relucientes, evocaran nuestras noches.

Como veneno, los sentí como veneno deslizarse en mi garganta,
quemándome hasta los huesos, devorándome hasta el alma,
exprimiendo el corazón de su jugo color grana,
para borrar mis recuerdos de ternura, de pasión, y de esposa enamorada.

©María Serralba