lunes, 24 de septiembre de 2012

On septiembre 24, 2012 by MARÍA SERRALBA in    Sin comentarios

LA HOJA DE OTOÑO


Una nueva estación está haciendo su entrada y con ella, el paisaje se transforma en tonalidades ocres, amarillas y anaranzajas, igual de bellas que las del Verano, pero con esencia romántica y enfermiza. La poesía que os ofrezco a continuación, habla un poco de ello, pero desde la perspectiva de esta hoja caída de Otoño, espero que os guste.  


 
LA HOJA DE OTOÑO

Hoy sentí el otoño cerca al ver caer a las otras sobre la acera desierta,
y ser barridas a un cesto, sin cariño y sin esmero,
como cualquier hoja seca.

Aferrándome a mi rama, con las uñas y los dientes,
procuré bien sostenerme como en mi más tierna infancia,
y volver a germinar como un pequeño esqueje abultado y sin formar.

Desde allí, aun recuerdo, oler a la Primavera,
rodeada de otras muchas poblando la rama seca,
y verme al fin, convertida en preciosa enredadera y disfrutar del Verano,
 con una larga melena de color verde profundo,
que lucía esplendorosa para aquel que la quisiera.

Un repentino frio, se está metiendo en la tierra,
al lugar donde yo vivo y al tronco que me alimenta.
“El otoño esta tardío” –le oí decir a la vieja,
paseando con su nieto mirando mi enredadera,
y me ofreció sus caricias con sus manos sin certeza,
a las cuales respondí, enredándome yo en ellas.

Hoy sentí cerca el otoño cuando me vi descender,
ofreciendo piruetas al viento del amanecer,
y al toparme contra el suelo, con pavor le pude ver,
el hombre al cual yo admiraba por su monótono hacer,
hoy recogía del suelo, hojas muertas de mi árbol,
el Otoño ha llegado y yo, perezco con él.

©María Serralba