lunes, 7 de enero de 2013

On enero 07, 2013 by MARÍA SERRALBA in

En estas fechas navideñas he sido una de tantos millones de personas en cumplir con la tradición de, en la noche de reyes, tomar el roscón mojado en un recipiente repleto hasta los mismos bordes de un espeso, brillante y aromático chocolate a la taza basado en una centenaria receta familiar; antes de ello siempre aconsejo, esconder la báscula de baño en algún lugar lo más recóndito y olvidado de la casa y no sacarla hasta tres meses después, cuando uno se sienta ya recuperado.

 El roscón de este año llevaba una sorpresa añadida y era un hermoso mensaje confeccionado por la esposa de Fernando, el propietario y maestro pastelero de uno de los establecimientos más reconocidos de Novelda en dicha elaboración.

En cuanto a los detalles y adornos navideños, los ha habido de todo tipo que se han visto esparcidos por las casas con mayor o menor profusión pero sobre todo destacar que han sido puestos con gran cariño para recordarnos un año más estas entrañables fechas.