viernes, 6 de enero de 2012
On enero 06, 2012 by MARÍA SERRALBA in LA TRASTIENDA Sin comentarios
Esta poesía se la dedico a aquellas personas que encuentran a la media naranja en la red y de la noche a la mañana la pierden.
Te filtraste en mi vida cual corriente que emana de tus labios risa fresca, arrastrando mi cordura entre las gentes que en el facebook nos ocultan sus rarezas.El sentirte mirando mi pantalla me creó tal abismo en mis cimientos, que fundiste con tus ojos la ventana por la cual mi pudor salió huyendo mostrándome ante ti abandonada.¿Cómo quieres que cese este calvario si tu aliento me requiebra a cada estrofa, el mismo que a mi rostro ha sonrojado cuando, dicho de paso y sin cuidado, te ofreciste para vernos unas horas?Si al decirme “te quiero”, era cierto y a tu pecho llegaron mis palabras, ¿por qué razón apagaste la pantalla y dejaste de vivir ese momento destrozando sin piedad mis esperanzas?Ojalá algún día este tormento se ciña cual serpiente a tu garganta y te haga sentir el sufrimiento que sentí como chica despechada, al perderte en la red junto a lo nuestro.
María Serralba
jueves, 5 de enero de 2012
On enero 05, 2012 by MARÍA SERRALBA in LA TRASTIENDA Sin comentarios
Todavía recuerdo cual aventura, cuando junto a dos magos seguí la duna entre arenas doradas y sol ardiente, mi camello dormía soñando fuentes.
Anduvimos mil días y mil mañanas zozobrando entre estrellas que nos miraban,
preguntando a los vientos,¿dónde está el niño?, pero no hubo respuesta a nuestros gritos.
Cuando el manto del cielo todo cubría, una estela de luces cruzó la Vïa y sus blancos destellos sin fin lucía como crin de corceles de fantasía.
Tras la bella señal, nuestros ojos al cielo se alzaron pasmados a tal revuelo, esperando encontrar algo divino que aclarase al Mundo lo sucedido.
Y fue tal el destello que vislumbramos, que postró de rodillas un viejo Mago y detrás fue el siguiente y yo el tercero y los tres veneramos a aquel carnero.
Sin palabras rezamos muy para dentro, mientras uno por uno le fue ofreciendo, temblorosas las manos por la alegría, un poquito de Oro, Incienso y Mirra.
Cuando al fin reanudamos nuestro camino, me llevé en el recuerdo a aquel chiquito, con mirada inocente de gran ternura, que aclaró en silencio todas mis dudas.
Estas son las reseñas de un viejo Mago, que siguió a un lucero sin astrolabio.
On enero 05, 2012 by MARÍA SERRALBA in ENTRE AMIGOS Sin comentarios
Aquí os traslado una nueva inserción para el micro espacio "ENTRE AMIGOS" y esta vez nos llega de la mano de Mariano Beltrá desde Novelda (Alicante). Una hermosa felicitación la cual quiere hacer extensa a todos vosotros.
Un afectuoso saludo de Mariano Beltrá Alted.
martes, 3 de enero de 2012
On enero 03, 2012 by MARÍA SERRALBA in LA TRASTIENDA Sin comentarios
Querido duende, ¿sabrías guardarme un secreto?... cada vez que llega la Navidad me acuerdo mucho de tí.
El anochecer, había impregnado con su silencio la calle, ya era hora de irse a la cama, así que me arropé entre las sábanas y cerré los ojos. El suave murmullo del tráfico me fue llegando cada vez más lejano a través del cristal de mi ventana; para aquel entonces ya había perdido la consciencia y me sumergí, abandonada de temores y pesares, en un lánguido sueño, el mismo donde tú aparecías y me sonreías, y así pasaron las horas y despuntó el nuevo día y con él, la ilusión renovada de buscar bajo mi sencillo árbol de Navidad de seis bolas y dos guirnaldas de colores, si este año los Reyes Magos habían tenido tiempo y me habían dejado algún regalo.
Todavía con la vista nublada por el sueño, me envolví en mi bata, me calcé rápidamente las zapatillas y me dirigí en dos zancadas a donde mi árbol me esperaba silencioso, hogareño y misterioso como siempre. Rebusqué con mis manos torpes bajo sus ramas, pero allí no había nada; un año más los Reyes Magos se habían olvidado de mí. Con lágrimas en los ojos, respiré profundamente y me conformé pensando que quizás, mi regalo de ese año había ido a parar a otro hogar donde se le esperaba con más ilusión que yo, así que me quedé allí sentada sobre la alfombra, contemplando embelesada la intermitencia de sus luces. Las fiestas había pasado y de nuevo todo volvería a su estado original, pero... ¿porqué yo sentía todavía dentro de mí el espíritu de la Navidad?
En una bolsa, fui recogiendo las luces, las bolas y los adornos de mi árbol; al año siguiente esos mismos adornos volverían a colocarse en el mismo lugar y sus brillos y reflejos de mil colores, me alegrarían nuevamente mis días, pero de repente, mi pié tropezó con algo. Un pequeño paquete, adornado con un precioso lazo de organdí, se había colado debajo de mi sofá como por arte de magia. ¿Será para mí?, me pregunté mientras miraba a mi alrededor en busca de alguien que repentinamente pudiera salir a reclamarlo a sabiendas que allí solamente estaba yo, así que con la excitación que embarga a cualquiera que va a destapar un anónimo regalo, me dispuse a deshacer lentamente el lazo y posteriormente el envoltorio que lo cubría. De su interior, apareció un diminuto papel ante mí. Al principio no supe que hacer, pero al fin me atreví a desplegar la nota y leer lo que decía.
"La ilusión no tiene cuerpo ni medida, tan solo se siente y se atesora"
De nuevo, mi duende había venido a verme por Navidad y me había regalado lo único que ni los Reyes Magos ni nadie sabía que necesitaba y que no era otra cosa que la ilusión por la vida.
lunes, 2 de enero de 2012
On enero 02, 2012 by MARÍA SERRALBA in InfoBlog Sin comentarios
Como dicen algunos que he sido un niña buena, permitirme que a pesar de ser adulto, recurra a vuestra incansable bondad para enviaros mi carta de petición, como cada año, llena de esperanza e ilusión. Me conformaría tan solo con que me pusiérais una paleta de pintor, así podría impregnar con cada pincelada, todo aquello que ha perdido su color original en este mundo mágico y maravilloso que se ha creado a nuestro alrededor.
El azul, lo emplearía en pintar un cielo a los que siempre están en penumbra.
El amarillo, para pintar el sol a los sin techo y que no pasasen frío en Invierno.
Y un arco iris para los que no pueden ver más allá de ellos mismos.
¡Ah!, se me olvidaba, también una esponja para limpiar la sangre de los inocentes y con ella pintar un enorme corazón rojo, para los que todavía no han aprendido a amar a los demás.
Gracias Reyes Magos por existir y hacer realidad la ilusión de niños y grandes.
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