viernes, 7 de octubre de 2016

On 13:21:00 by MARIA SERRALBA   Sin comentarios
Mi relación con Maxi B. no empezó como tantas otras, la nuestra fue muy especial desde sus inicios. La palabra, como denominador común de un todo, nos unió tantas veces nos encontramos, a pesar de que dichos encuentros fueron breves, pero os puedo asegurar que en ellos se palpaba tal intensidad qué a ninguna de las partes dejó indiferente.


Dos llamadas fueron más que suficientes para saber cómo y qué éramos cada uno de nosotros, tan solo faltaba lo más importante, dar el siguiente paso que era encontrarnos cara a cara. Y este se produjo el 6 de marzo de 2013, hace ya tres años. Parece que fue ayer cuando con nervios en el estómago y unas ganas frenéticas de conocerle, fui presentada a Maxi B. Esa tarde me sentí observada, escuchada, valorada, criticada y apreciada, todo al mismo tiempo, y fue una sensación difícil de describir. Llegó el turno de la palabra y en esta ocasión fui yo la que tomé la delantera, tenía que hacer que en un breve espacio de tiempo, creyera en mí a toda costa y creo que lo conseguí, prueba de ello fue su invitación a volver a vernos en próximas fechas. Y así lo hice, volvimos a encontrarnos una, dos, tres e incluso cuatro veces, todas ellas fabulosas y diferentes. Sin que él lo supiera me había propuesto un reto personal, sorprender a Maxi B. a toda costa, aunque para ello tuviera que hacer acopio de bombones, bizcochos, sonrisas y confesiones, pero 
cualquier esfuerzo valía la pena en tal de que "él" siguiera creyendo en mí.

El Jueves 6 de octubre de 2016 ha tenido lugar un nuevo encuentro entre Maxi B. y yo, y se ha producido después de un breve período de desconexión en el que ambos decididos seguir nuestra andadura por separado: él, cambiándose de domicilio, adquiriendo más relevancia en su localidad, y haciéndose acompañar de un nutrido número de colaboradores y yo, continuando con mis proyectos literarios y solidarios, pero el reencuentro ha sido igualmente entrañable, tanto es así, que el tiempo parece haberse detenido.

Los primeros minutos han estado plagados de un aluvión de saludos, besos, abrazos, risas, sobre todo al rememorar algunos simpáticos momentos vividos en el pasado. Con complicidad, hemos hecho un punto y seguido en nuestra relación, ambos, hemos notado en el otro cierta madurez, lo cual nos ha venido bien para tratarnos de igual a igual, sabiendo que podremos hacer muchas más cosas juntos, en un futuro no muy lejano.

Gracias Maxi B. por darme la oportunidad de conocerte, ello me ha hecho reflexionar muy seriamente sobre la importancia de mi labor y proceso de evolución, así como querer seguir sorprendiéndote mil  veces más con mi ingenio. Espero con entusiasmo que podamos volver a vernos 
en breve.

Con cariño.
María

EL BLOG DE MARÍA SERRALBA- MAXI B. Y YO, UNA RELACIÓN BASADA EN LA PALABRA
Esta carta está dirigida a los miembros del Club de Lectura "Maxi Banegas" de Pinoso, en agradecimiento por todos los buenos momentos que me han hecho disfrutar en su compañía.

Con mi sincero afecto

María Serralba






LEITMOTIV DE MARÍA SERRALBA

«La fuerza inagotable que anida en mi interior, es la fuente de la que se nutre mi perseverancia por ver hecho realidad mi único deseo». ©María Serralba

CITAS CÉLEBRES
«Cuando la mente y el cuerpo están en perfecta sintonía, el ser humano es capaz de todo, y cuando esto no es así entonces... se puede esperar cualquier cosa de él» A la sombra de tu piel ©María Serralba
«En un mundo donde todo es sentimiento el sexo que tenga este carecerá de importancia». El Dios del faro ©María Serralba
«Todo el que se ensalza será humillado y el que se humille será ensalzado...» La estrella púrpura ©María Serralba
«Si la inspiración no viene a mí salgo a su encuentro a mitad del camino». ©Sigmud Freud
«Sin los escritores, aun los actos más laudables son de un día» ©José Augusto Trinidad Martínez (Azorín)
«Un autor de historias fingidas escribe el libro que quiere leer y que no encuentra en ninguna parte» ©Augusto Roa Bastos
«Existe una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad o la energía atómica y es, la voluntad» © Albert Einstein